La pasión de Luis Vallejo por la naturaleza empieza muy temprano, jugando con sus hermanos bajo los arces del vivero de su padre. Esta pasión que a lo largo de los años se ha transformado en su vida, tiene varias formas; el paisajismo, la piedra y su pasión por el arte del bonsái.
La experiencia con los árboles en el vivero y la lectura de algunos libros de bonsái que trae su padre de Estados Unidos, le inician en este arte y en la fascinación por el universo estético japonés.
A partir de aquí, desarrolla un profundo vínculo con la cultura japonesa cuya influencia puede verse en toda su obra, adaptada siempre al lugar y el tiempo en el que se desarrollan sus proyectos.
Su colección se nutre de ejemplares de los grandes maestros japoneses, contando con pequeñas colecciones de los viveros de Masahiko Kimura, Saburo Kato y Sinji Suzuki entre otros.
Su profundo conocimiento de la naturaleza española; Picos de Europa, Pirineos, Cordillera Ibérica, Sistema Central, Montes de Tolosa, Dehesas en la Mancha, en Extremadura, Sistema Penibético, Monfragüe, Doñana, Islas volcánicas, Lanzarote, Alcornocales en Cádiz… y sus numerosos viajes reconociendo los árboles, estudiando la flora ibérica y sus paisajes para así poder evocarlos en el bonsái, hacen de su colección un ejemplo de bonsái autóctono, con numerosos ejemplos de flora mediterránea.
El jardín y su autor
No podemos hablar de la colección sin explicar el jardín que la alberga, se inauguró en 1995 y es obra de Luis Vallejo. Tan importante es la colección como el lugar donde se visita.
El jardín crea espacios en los que se establece un diálogo entre los árboles y el resto de los elementos; fondos, plantas, agua y piedras. Cada rincón te traslada al lugar de origen de los árboles, a la naturaleza.
Luis Vallejo es, además de autor y propietario de esta colección de bonsáis, un paisajista de larga trayectoria entre cuyos proyectos nacionales e internacionales se pueden destacar los jardines del hotel Royal Mansour en Marrakech, del Hospital Universitario Río Hortega en Valladolid o los de la Ciudad Financiera del Banco Santander y la torre Castellana 81, estos dos últimos en Madrid, así como los dedicados a otros jardines y fincas de carácter privado en España, Italia, Israel, Marruecos y Oriente Medio. Es asimismo director y conservador del Museo Bonsái Luis Vallejo en Alcobendas, que alberga su propia colección, y fue creador y conservador de la colección de bonsái del Real Jardín Botánico de Madrid.
En 2008 recibió la condecoración Orden del Sol Naciente, otorgada por el emperador de Japón como la más alta distinción con que el Gobierno de este país reconoce a ciudadanos extranjeros por su labor de difusión y promoción de la cultura japonesa en otros países.






